viernes, 3 de agosto de 2012

Remedios contra el calor...


Pues sí, por si no lo sabéis, el calor en Japón es terriblemente malo, un calor más bien tropical. Es un calor sofocante, húmedo en exceso. Para que os hagáis una pequeña idea; es pisar la calle, salir de los reconfortantes brazos del aire acondicionado y notas como la ropa se te empieza a pegar en el cuerpo, sea lo que sea que lleves, notas como te golpea en la cabeza y te nubla (o quizás sólo seré yo, que no me acabo de acostumbrar). Con este tipo de clima, la única cosa que combate el calor de manera efectiva si estas fuera es: lo mejor que se puede hacer es caminar un rato, parar en cualquier lugar, tomar un refrigerio amparado por el aire acondicionado, donde diría que el 99% de los locales tienen. Salir, seguir caminando y repetir hasta terminar.

Derecha "Shöchü", izquierda "MelonSoda"
¡Y bueno, al lío! Cómo aquí se nos jodió el aire acondicionado y tenemos que tirar de ventiladores, que lo único que hacen es remover el aire caliente, hay que buscarse la vida... así que después de un buen paseo por la montaña de los alrededores (no tengo fotos ahora mismo, pero las pondré), me he pegado una buena ducha fresquita, me he comprado una "Melón soda", una Coca-Cola con sabor a melón para que os hagáis una idea. La he puesto en un vaso con bastante hielo, un poquito de menta (natural) y el toque mágico, un chorrito "Shouchuu"  (¡chorrito eh, que es fuerte!) una variante del sake mucho más fuerte y destilada de la patata dulce o el arroz, con un 25% de alcohol y con un sabor seco y fuerte, casi me recuerda un poco al vodka (ojo! recuerda, nada más).  Y la verdad, que servido bien frío todo está muy rico y es refrescante. ¡





¡Y que mejor que acompañarlo con una brocheta de dango del 7/11!
Dango 






Y lo mejor, que al vivir prácticamente en la montaña, a partir de las 7 u 8 de la tarde, empieza a bajar la temperatura, sin llegar a refrescar del todo, pero con uno de estos, recién duchado y sentado cerca del jardín se esta de cojones... eso sí, habiéndote acordado antes de poner un incienso anti-mosquitos o si no, sentirás lo que es estar en el infierno.

miércoles, 1 de agosto de 2012

¡Adiós avispas asesinas!

Pues como ya comenté ayer, al final conseguimos quitar un precioso panal de avispas japonesas. Según comentaron era un panal joven, por lo que las avispas aún no eran todo lo grandes que debían ser.


 Así que después de llamar al ayuntamiento, nos dijeron amablemente de que en este pueblo de apenas 5000 habitantes, NO había ningún especialista que pudiera desplazarse a retirar el panal, entonces también muy amablemente nos dijeron que nos prestaban el equipo completo para poder retirarlo con seguridad. Consistía en un traje blanco anti picaduras de insectos (y un spray anti avispas), con sistema de refrigeración interna consistente en placas de hielo congeladas que se ponían en un chaleco con compartimentos para ello, en fin. El elegido de la casa se lo puso (que no fui yo, fue Kenko).


Y así, como aparece en la foto, fuimos poco a pocos echándolas, ya que el spray a simple vista, sólo has encabronaba aún más y sólo las hacía salir fuera y huir. Después de rociar el panal con medio bote, casi todas abandonaron el nido, dejando una o dos atrás medio muertas por el veneno, así que con una red de pesca se lo puso encima y lo tiro hacia el suelo, donde siguió echando el veneno bajo la atenta mirada de sus compañeras que durante una hora o así, rondaron el lugar hasta irse.





¡O al menos eso dijeron! Estarían por el lugar una hora más o menos, una vez que lo captaran se irían para siempre... ¡eso espero la verdad!